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Posiblemente se conozca más a Classic Metal Works (CMW) dentro del mundo ferroviario, en las escalas HO y N, que en la escala 1:24, en la que sin embargo, ha tenido un pequeño, pero muy interesante papel, a través de sus modelos muscle cars, primero, y de sus propuestas custom después.
Bajo distintas denominaciones, CMW ha editado en los últimos 8 ó 9 años modelos tan interesantes como dos versiones del afamado Ford Mercury de 1949, como Convertible y como Club Coupe o los impresionantes Plymouth Hemicuda de 1971, Pontiac GTO Royal Bobcat de 1971, Chevrolet Camaro SS396 de 1969 o el Ford Torino GT de 1970 (¿le suena a alguien este coche? ¿y si pusieramos unas franjas blancas y un luz de emergencia imantada en el techo?).  Sus primeros modelos clásicos en 1:24 De los modelos básicos sacados entre 1999 y el año 2001, bajo la promesa de ediciones limitadas a 15.000 unidades se produjeron distintas versiones. Inicialmente sacaron, de algunas referencias, varios modelos en distintos colores, siempre tomando como referencia a los modelos reales. Luego surgieron unas versiones street rod. Aproximadamente, sobre el año 2001, CMW sorprendió en el mercado sacando sus cinco Kalifornia Kicks, diseñados en exclusiva para la marca por Thom Taylor, un afamado y renombrado diseñador dentro del mundo del hot rod norteamericano.  Thom Taylor propone este Rumba Tub Pero la marca pronto abandonó, al menos en apariencia, la escala 1:24, añadiendo muy pocos modelos a posteriori y siendo su novedad en 2006 la comercialización de modelos tuning japoneses, bajando mucho el listón de los acabados realistas que había tenido con sus primeros muscle cars y muchísimo más aún si tomamos como referencia la originalidad de sus Kicks.  Algunos de sus muscle cars Hoy, en 2007, CMW parece volver a apostar fuerte por lo que hasta ahora han sido sus principales caballos de batalla, los vehículos clásicos y antiguos de transporte norteamericanos en escalas HO y N (que equivalen a las escalas 1:87 y 1:60 respectivamente). El primer modelo que compré de CMW fue en abril de 2001, un impresionante Chevrolet Impala SS409 de 1961 en rojo burdeos que me dejó impresionado. Era uno de los primeros modelos de gama media que compraba. Aún hoy me sigo asombrando por su calidad, en relación al precio, que en aquel entonces rondaban las 5.000 pesetas. Comparando con las 15.000 que podía costar un Franklin o un Dambury Mint y ofertando igual o similar calidad, no dejaba de sorprender.  Una de las últimas y originales aportaciones de CMW en el año 2002 Los primeros modelos que compré en España, lo hice en Llibrería Rocafort (www.rocafort.com), aunque algunos me los mandaron desde México antes de que llegaran a España comercialmente, como el pequeño Corvette Roadster L71 de 1967. Tras una serie de intentos, como el de Jugueterías Poli, previo al de Rocafort, actualmente CMW no parece tener un distribuidor oficial en España, aunque parecen encontrarse eventualmente disponibles en alguna que otra tienda, no son fáciles de conseguir. Ni siquiera a través de Internet, siendo la opción más fiable la compra directa a la marca a través de su página www.classicmetalworks.com. El enlace a su tienda, que no es fácil de encontrar, es este: www.classicmetalworks.com/secure/fraItems.htm; lo que no te aseguro que funcione cuándo leas este artículo, caso de que hallan cambios en su sitio web.  La apuesta 2006 de CMW... sin palabras
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