¿Mario Besana? ¿Quién era este Cavalieri? Quizás si te digo que fundó Mebetoys, más tarde adquirida por la gigantesca Mattel, ya vayas recordando e intuyendo. Si te digo que fundó Martoys, quizás te resulte menos conocido, pero si añado que Martoys se convirtió muy pronto en BBurago, quizás la cosa cambie. Falleció este pasado 17 de mayo de 2009, a sus 84 años. Y este breve artículo es en su recuerdo.
Mario Bessana, Cavalieri del Lavoro
Fabricante de sueños
Desde 1998 colecciono automóviles a escala 1:24 y mis primeros modelos fueron unas pequeñas reproducciones, fabricadas como juguetes, apreciadas por miles de coleccionistas adultos, de la marca BBurago. En mi infancia, los BBurago pasaron por mis manos y por el suelo del jardín donde jugaba. Se explica porque Canarias era puerto franco en aquella época y era más fácil ver productos europeos (ingleses, alemanes, franceses o italianos) en las islas, que los propios fabricados en España.
Millones de niños primero, y adultos después, como coleccionistas, se han enamorado de estas pequeñas reproducciones y si, a nivel internacional, Matchbox, Corgi, Dinky y Hotwheels son referentes, también lo es y lo deberá ser en un futuro, BBurago.
Pinceladas para una biografía: la familia Besana
Nacido en 1925, en Barzanò, una pequeña ciudad a unos 50 kilómetros al norte de Milán. Ya con 24 años era responsable técnico de producción en la industria juguetera en el área de Milán (Italia). En 1959 sus hermanos Ugo y Martino fundan Mebetoys (Meccanica Besana Toys) en Oliggio Castello, en el Piamonte italiano.
No es hasta 1966 que Mebetoys comienza a fabricar modelos troquelados en metal (diecast) en escala 1:43, siguiendo la estela de las inglesas Dinky Toys o Matchbox, y entrando a competir con empresas ya establecidas como Politoys (luego Polistil) o Mercury. Es en esa época, 1967, cuando Mario Besana se une a la empresa, pasando a dirigir el negocio familiar hasta el final de la compañía, cuando es adquirica por la gigantesca Mattel en 1969.
Los tres hermanos Besana permanecieron aún 3 años en Mebetoys hasta que en 1974 fundaron Martoys, que pasó a denominarse BBurago en 1976. Es ya muy conocida la historia de "B" por Besana y Burago por la ciudad Burago di Molgora, donde erradicaron su industria. Durante las siguientes tres décadas, BBurago se convirtió en un referente internacional en la fabricación y comercialización de modelos a escalas (básicamente 1:43, 1:24 y 1:18), donde fue líder induscutible del mercado, pasión de los niños que jugaban con sus cochecitos y de los adultos que los coleccionaban (y coleccionan).
En 1994 BBurago gana una de sus principales batallas adquiriendo su principal competidor en aquel entonces, Polistil SpA, y ese mismo año se le otorga la mención italiana de alto rango Cavalieri del Lavoro, de gran prestigio y reconocimiento en su país natal.
En 2005 la empresa entra en quiebra y el máximo responsable en aquel momento, Mario Besana hijo, es encarcelado durante un breve periódo hasta que Maisto adquiere la compañía en 2006.
De los tres hermanos, sólo Ugo Besana sobrevive hoy en día, a sus 78 años. Martino falleció en 1993. Aunque fue Ugo el que diseñaba los modelos en aquellos primeros años de Mebetoys y luego de Martoys, fue Mario quien dirigió la compañía durante toda su historia.
Mario Besana fallece el 17 de mayo de 2009 a consecuencia de un cáncer dejando tras de sí una historia anónima que ha tocado de cerca a millones de personas en todo el planeta que tuvieron la suerte de jugar o de coleccionar, esos pequeños cochecitos.
Commentario de Rosaspage en 2009-06-03 09:24:57 Sinceramente desconocía la historia de la familia Bessana y por supuesto me ha causado gran sorpresa el reciente fallecimiento de Mario. Ni que decir que gracias a Bburago me "profesionalizé" a la hora de coleccionar miniaturas y son precisamente de esta marca algunas de las cuales tengo más cariño.
Independientemente de la calidad de las reproducciones de Bburago frente a sus rivales, la marca y sus promotores merecen un gran homenaje por su popularidad y su excelente política de ventas, pues casi en todas partes se podía encontrar un Bburago, desde jugueterías, librerías, estancos y evidentemente en tiendas de miniaturas.
Recuerdo a inicios de los años noventa que se podía solicitar un catálogo pequeño de Bburago directamente a la fábrica. Escribí una carta solicitándolo y al cabo de algún tiempo me llego, con un sobre de Bburago que todavía guardo hoy como un excelente recuerdo de una marca que cumplía incluso con los clientes pequeños como yo. Son detalles muy sencillos que francamente se agradecen.
Commentario de
en 2009-08-28 05:26:12 Por la procedencia de mis antepasados no tengo dudas que esta Familia Besana son tambien antepasados mios y agradezco que me hayan contado esta historia.