|
Página 1 de 2 En esta ocasión me acerco a una modesta miniatura en escala 1:24, de las que denomino "gama baja", no por su calidad, sino por su precio, destinada a un consumo masivo, con caja sobria y económica, pero que viene a demostrar que aburrir al público, infantil o adulto, con "más de lo mismo", no es el camino, mal que le pese al representante de turno.
Audi TT Coupe 2007 (MondoMotors/MotorMax 1:24)
La miniatura
Este modelo reproduce fielmente al nuevo Audi TT en versión Coupe de 2007, de carrocería más alargada que recupera para este pequeño deportivo un cierto aire clásico de estilo alemán y que MondoMotors a través del fabricante MotorMax ha puesto en el mercado tan sólo seis meses después de su lanzamiento al mercado, en julio de 2008. (Más información del Audi TT aquí: es.wikipedia.org/wiki/Audi_tt.)

Con la referencia de MotorMax número 73340 (o con la de MondoMotors, número 51060, más habitual en el mercado español) podemos encontrar esta pequeña miniatura que consigue imitar perfectamente las líneas de su homónimo real.
Hay que hacer mención que MotorMax fabrica, en la línea de Maisto/BBurago, miniaturas a escala que tanto van destinadas a un público infantil, como "el coche que conduce papá" (o que ya quisiera él conducir), como para un público más adulto que adquiere estas réplicas por coleccionismo o como simple adorno.
Su precio puede rondar entre los 9 y los 15 euros, dependiendo de la tienda. Aunque este último precio ya se puede considerar excesivamente alto.

MotorMax (y MondoMotors al incorporarlo en su catálogo) vuelven a acertar en la elección de este modelo que como su predecesor, el anterior Audi TT, profusamente reproducido por muchas marcas de miniatuas, causó una gran sensación en su lanzamiento.
Demuestra que el mercado sí puede aceptar vehículos modernos (o clásicos -y MondoMotors ya incluye en su catálogo el Miura fabricado por Gartex, por ejemplo-) que rara vez han sido reproducidos a escala, huyendo de los tópicos como el Beetle, el Porsche 911 o el Alfa Romeo 156, reproducidos y reversionados hasta la saciedad.

Mantienen la funcionalidad del modelo (puertas, capó delantero y dirección solidaria ruedas-volante) sorprendiendo grátamente la apertura de las puertas que simula perfectamente la del vehículo real al no utilizar el tradicional sistema de brazo basculante.
Sin embargo esta agradable sorpresa se minusvalora cuando abrimos el capó del motor ya que dos horribles y enormes brazos harán adelantarse ligeramente y luego subir a esta parte del modelo. Aquí debemos recordar de nuevo el objetivo y cliente principal de este tipo de artículos, los niños. Para los otros niños, algo más crecidos, que disfrutamos coleccionando estas miniaturas a escala hay que recomendar y recordar que es mejor no abrir y no mirar esta parte de nuestro pequeño TT.
El motor, siguiendo la tendencia actual en este tipo de reproducciones, es apenas un esbozo en plástico satinado, aunque tampografiado con un nivel más que aceptable, lo que mejora notablemente su presencia.

Lo cierto es que no sé que ocurrirá en el resto del país, pero donde yo suelo comprar, cuando llegan algunos de estos cochecitos a las tiendas de coleccionismo habituales, desaparecen de las vitrinas al poco tiempo. Literalmente.
Los pocos o muchos coleccionistas de esta escala se los llevan porque las novedades, reales, son pocas. Sin embargo, de nuevo, los Beetle, 911 y 156 quedan durante meses y años en las estanterías.
(Y aún así, en el próximo pedido, el responsable de turno volverá a marcar más Beetle, 911 y 156.)

|