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Maqueta en construcción
Antes de comenzar la construcción de este kit trabajé con las instrucciones. Busqué en la red documentación sobre el vehículo o modelos de la misma gama que me mostraran algunos detalles mecánicos o de interiores encontrando abundante documentación gráfica en The Cadillac Database, entre otros sitios de la red.
Sobre la hoja de instrucciones marqué y dibujé los cambios y pequeños añadidos y tomé notas sobre cuándo y en qué manera iba a cambiar el orden de armado. El cambio más drástico en este sentido es a la hora de trabajar con la carrocería, pues las instrucciones hablan de trabajar con cada pieza (5 en total) por separado, lo que no es nada aconsejable si queremos dar un buen acabado de pintura homogéneo y no dañarla en el montaje final.
Chasis y motor
En cuanto al chasis y al motor, seguí básicamente las instrucciones, salvo para el radiador. La pieza exterior del mismo la preparé, junto al capó del motor, para que éste fuera funcional, dejándola fija al resto de la carrocería a la hora de pintar.
Para el chasis usé negros satinado y mate de Tamiya aplicados con aerógrafo. Para el motor y el sistema de escapes, diversos aluminios (no usé uno sólo para crear un poco más de contraste). Es dificil trabajar con el detallado del bloque, pues casi todas las piezas están integradas, restando realismo al resultado final. En esta ocasión he probado un nuevo truco. Una vez pintado el bloque, he repasado con rotulador negro indeleble la tubería que se supone es independiente y corre a los costados del bloque. Esto me ha permitido insinuarlos con un trazo mucho más recto que si los hubiera perfilado a pincel y mano alzada.
Para escoger colores he usado un poco de documentación y un poco de intuición. Este vehículo es, en su totalidad, prácticamente negro, y el motor no es una excepción. El ventilador fue pintado en plata para resaltarlo una vez integrado junto al radiador (esta fue una de las varias libertades). Lo cierto es que las instrucciones apenas especifican el uso de pintura para 4 ó 5 piezas, suponiendo que el resto va tal cual viene de caja. Por supuesto esto NO es nada recomendable.
De construcción propia sólo he añadido el cableado del alternador, ya que sigo pensando que, sólo este detalle, da mucha vida a un motor, sobre todo en el caso de los vehículos clásicos y antiguos. El sistema de escapes fue montado por completo por separado, lijado y repasado, pintado y ligeramente envejecido, siempre usando aerógrafo. Se reconstruyeron las salidas traseras, que en el kit son macizas y cromadas, por otras ahuecadas debidamente e integradas con el resto del sistema de escapes, además de pintados en el mismo color.
Inicialmente pensaba presentar el modelo en una base, así que no realicé envejecimientos ni ensuciados que dan un toque más realista al modelo. En las fotos del modelo final terminado se ve excesivamente limpio, más incluso que aún en su ubicación actual, en un museo (hablando del coche real).
Capó abisagrado
A ver como lo explico, porque no es sencillo. Desde que empecé a montar maquetas, mis preferidas han sido siempre las de vehículos de los años 30. Y en los años 30, el motor iba delante y el capó se abría a los lados, como norma general. Y he buscado casi siempre reproducir el efecto de apertura en forma de alas en los modelos a escala.
Con este nuevo Cadillac he experimentado. Lo primero separar las dos hojas laterales, que vienen en una única pieza. La técnica es la del raspado. Con una cuchilla (cutter o x-acto) repasas la línea de corte una y otra vez, presionando pero sin prisa, hasta que creas un fino corte en la pieza. No cedas a la tentación de "partir" la pieza cuando casi está cortada, termina el trabajo hasta el final.
La bisagra central está formada con tubitos Minimeca. Este fabricante hace entre otras cosas, pequeños tubos de 1 centímetro de largo y varios milímetros de grosor, destinados a modelistas de aviones y tanques para usar como bocas de distinto armamento, si bien el origen no está precísamente en la intención de hacer accesorios para modelistas. Bajo las hojas superiores pegué una tira de plástico muy fina de Evergreen Scale Models que puedes encontrar en casi todas las tiendas de hobby. Dejé que la tira sobresaliera apenas un milímetro y sobre ella fui pegando alternativamente los tubitos de forma tal que encajaran luego ambas hojas del capó. Para ello además hice dos cosas. Una fue quitar el plástico sobrante (quedando una forma final de onda cuadrada), la otra limar y dar pequeños cortes a los tubitos en las partes por donde serían pegados para mejorar su agarre. El pegamento usado: epoxi Araldit bicomponente.
Como pasador un fino alambre, que entraría desde el corta fuegos hacia el radiador, donde estaría fijada la última pieza de la bisagra. Para fijar los laterales, puesto que al abrirlos no dejarían a la vista las bisagras, usé algunas ya hechas para casas de muñecas a escala 1:12.
Doy más información en otro artículo sobre trucos para bisagras.
Carrocería
En esta ocasión quería mejorar mis acabados en cuanto a carrocería pero, por un lado, no resulta sencillo encontrar, aprender a usar y almacenar pinturas o lacas bicapacas automotivas; y por el otro no quería gastar los poco más de 7 euros que cuesta ya (al menos en Tenerife) un spray de laca acrílica de Tamiya.
Consultando, me recomendaron usar los esmaltes de Humbrol y decidí volver a mis inicios, pero esta vez quería hacerlo mejor. En mis primeras maquetas, el problema era que no encontraba el punto justo a la hora de usar los esmaltes de Humbrol (no te extrañes si te redirijo en el enlace a Airfix), no así los de Revell. El caso es que con los de esta segunda marca usaba su propio disolvente y con los de Humbrol uno genérico. Me informaron que no era lo mismo un disolvente que un diluyente, pues lo segundo no ataca la pintura. Así que compré un pequeño bote de de esta marca por poco más de un euro y un frasco de thinner, igualmente de Humbrol (¡aunque sinceramente aún no entiendo la diferencia, si es que la hay, entre disolvente y diluyente!) y manos a la obra.
El proceso de trabajo es el mismo que el explicado para le Cord 812, en otro artículo sobre el pintado de carrocerías. Es decir, preparar, lijar, limpiar, capa base, lijar, limpiar, primera capa ligera, lijado extrafino al agua, limpiar, sucesivas capas con más lijados extrafinos al agua intermedios y finalmente capa húmeda y pulido más un lavado desengrasante final. A esto, como escribí en el artículo citado, puede añadirse capa de barniz brillante, cosa que prometo, algún día probaré.
El techo fue pintado en blanco mate con una gota de gris neutro de Tamiya. Luego, con aerógrafo también, di negro humo muy diluido en las costuras y dobleces. Por último, pincel seco en todos los bordes con blanco mate puro.
Interiores
Lo cierto es que la maqueta ha sido realizada en cuatro actos. Chasis y motor; capó y bisagra; carrocería; interiores, figura y remates finales exteriores. Si bien, he tomado fotos en los tres primeros actos, durante el proceso de montaje, no fue así en el último. Así que no me extenderé en las explicaciones.
Al suelo interior apliqué buff (un polvillo, como harina, blanco -no es coca, tranquilos-, que una vez me mandaron desde México -junto a otros colores-, que no tengo ni idea de donde se compra, y sirve para recrear el efecto felpudo a escala). Los sillones con distintos tonos de cuero marrones, con lavados y sacando luces a base de pincel seco usando acrílicos Vallejo, que son magníficos para estos menesteres, en colores mates. El cordón que va tras los asientos delanteros fue reconstruido.
En este paso se empezaron a realizar distintas pruebas con una figura de Fujimi, de un set de mecánicos. Hay uno que está de pie, agachado hacia delante, como arreglando un motor y con alguna herramienta en la mano. Si lo sientas, por la posición de pies y manos, parece estar conduciendo tranquilamente, aunque la cabeza está en una posición algo baja. Se hicieron los ajustes necesarios al sillón del conductor y se eliminó un pedal.
En el último momento sustituí el volante por uno muy similar de MG Model Plus, pues el original es excesivamente grande (toca el cristal delantero y la puerta) y no había forma de hacerlo encajar junto a la figura.
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