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La maqueta...
Al aficionado al coleccionismo a escala 1/24 y sobre todo si es apasionado de los clásicos y antiguos, no debe de pasarle desapercibido la gran cantidad de moldes que Heller (junto a AirFix) han dedicado a estos grandes vehículos.
Quizás sea la única réplica en esta escala que podamos encontrar (desconozco si marcas como Franklin Mint o Dambury Mint o alguna europea habrá fabricado algún diecast). El kit de Heller consta de más de 150 piezas, con la factura tradicional
de esta marca. Calidad y tosquedad al unísono, ¡algo muy dificil de conseguir!
Quizás lo más destacado de la maqueta sea la complejidad del montaje de la carrocería (cada guardalodo está compuesto por cuator piezas que se unen a su vez al cuerpo central de la carrocería). El montaje del motor y el chasis no tienen
ninguna complicación, sin embargo. Pero, dado que en nuestro país (en España) existe una revista dedicada al mundo del Motor Clásico y ha dedicado, hasta ahora, tres encantadores y extensos artículos a estos vehículos, no puede uno reprimirse
el utilizarlos como base para detallar y terminar con mayor detalle esta réplica.
Para conseguir el color de la carrocería seguí las instrucciones de Heller (por cierto, algo confusas en cuanto al montaje), mezclando el verde inglés con
el metalizado al 50% y dándolo en tres pasadas a aerógrafo. Después de dejar secar una semana (uso esmaltes), enmascaré con cinta de Tamiya y apliqué negro metalizado, más guiado por las fotografías de las revistas donde aparecía un modelo
exactamente igual al de la maqueta, sólo que descapotable, que por las instrucciones, que indicaban un azul cobalto o azul oscuro.
Primero monté el motor y este en el chasis. Sobre esta base empecé el detallado del motor, tras esto, fue todo pintado en negro mate. Luego monté el interior y lo pinté con los colores aproximados, según observaba en las fotografías.
La carrocería fue preparada aparte, una vez pintada, según el proceso explicado arriba, se detalló con los cromados y cristales y se montó sobre el chasis.
Con esta maqueta me ocurrió algo curioso: me estresaba. Su complejidad, en cuanto a pintura y en cuanto al montaje de la carrocería, por un lado, y el descubrir que los capós del motor no encajaban adecuadamente porque estaban ligeramente
deformados, me llevaron a abandonar la maqueta cuando estaba casi completamente terminada. En las fotografías no se observa, pero falta la fase final de perfilados, envejecidos, ensuciados y recolocar alguna que otra pieza de las que pasan
desapercibidas a simple vista. Sin embargo, al mismo tiempo ha sido un trabajo que me ha enseñado mucho.
Espero que lo disfrutes.
Más información en...
Puedes visitar la web de Le Club Delahaye.
Si tienes esta maqueta de Heller entre tus manos te recomiendo dirigirte a MotorPress Ibérica, editora de la revista Motor Clásico, y consigas los números 31, 98 y 148.
En el número 31 tienes un artículo sobre la historia de los Delahaye 135; en el 98 tienes un artículo de un Delahaye 135 M de 1937 coupé descapotable carrozado por Chaprón (igual a la maqueta, pero en versión descapotable);
por último, en el número 148 de esta revista tienes un buen artículo de un Delahaye 135 M, también de 1937 y carrozado por Chaprón (un excelente y afamado carrocero francés de la época) en rojo y más al estilo berlina.
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