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Página 1 de 4 Esta maqueta lleva ocho años almacenada, rota y con desperfectos, entre mis maquetas pendientes de montar. Adquirida en un Toys`r`us, incluía en un mismo set el pegamento, 4 ó 5 pinturas de Humbrol y pincel. Pero el primer intento por montarla fue un desastre. Después de tanto tiempo decidí retomar este trabajo y ver qué podía hacer con él...
Hispano Suiza K6 1934-37 (Heller 1:24)
Una historia movida
Este kit de Heller, con referencia general número 704 (80704 u otra del tipo nn704) fue uno de los primeros que compré, a un precio nada económico para la época (5.000 pesetas... unos 30 euros al cambio). Aunque el kit venía en un set que incluía pegamento, pincel y 4 ó 5 pinturas de Humbrol, su precio fue excesivo incluso comparándolo con los precios de hoy en día, ocho años después. Sin embargo, en aquel momento, encontrar un kit de de un vehículo de 1934, descubrir la vieja Heller y además encontrar un Hispano Suiza en escala 1:24 fue toda una satisfacción.
El primer intento de montar este kit, poco después de comprarlo, fue un auténtico desastre. En aquel momento mi técnica consistía en montar primero el kit (o buena parte de él) y pintarlo después, tal y como se hace en el modelismo militar. Pero esta maqueta de Heller tiene una pequeña particularidad. Los interiores laterales vienen en una pieza única, transparente, que incluye cristales, interior de puertas y parte interior del guardabarros trasero.

Después de pegar y pintar por dentro, al enfrentarme al pintado de la carrocería y ante mi desconocimiento de técnicas tan elementales como el enmascaramiento, me encontré con un pequeño e irresoluble problema. Y es aquí dónde tuve la gran idea. Intenté despegar las piezas y el resultado final fue la rotura de la carrocería lateralmente, la rotura de uno de los cristales, la rotura de los montantes centrales de las ventanas... ¡todo un desastre!
Después de eso, la maqueta durmió durante ocho años, como contaba en la introducción, hasta que hace algunos meses, a finales de 2007, me quisieron comprar el kit, pero ante su estado, el comprador desistió y yo decidí hacer algo con él.

Además, esta maqueta está sirviendo de descanso, mientras decido avanzar con el Kenworth W900B Wrecker 1984 de Revell en 1:25 que sigue estando en proceso.
Retomando la cuestión
Lo primero fue volver a pegar las piezas arrancadas a la fuerza y empezar a enmasillar generosamente grietas y demás roturas. El trabajo en los montantes fue el más complicado y de hecho, no es del todo satisfactorio. Se eliminaron las bisagras y pomos para poder pulir la carrocería con comodidad y volverlas a reconstruir de manera más realista.

El motor no se dejará a la vista, así que no se terminará de montar. Además, el vehículo lleva un cubrecarter en los bajos que tapa toda la mecánica. Primero se pintó el exterior, con negro brillante de Tamiya (X-1). Varias manos iniciales que sirvieron de fondo, para buscar fallos y que fueron sometidas a varios procesos de lijados, nuevos enmasillados y nuevas capas de pintura. Una capa final, previo lijado con lija extrafina humedecida y un último proceso de pulido con pulimento de Tamiya para una última capa final barniz en laca acrílica de la misma marca. El mismo proceso para la parte baja de la carrocería que incluye los montantes laterales y los guardabarros delanteros.
Enmascarado del techo para pintar la lona en negro mate con Vallejo. Enmascarado para pintar en blanco hueso brillante para el cuerpo central. Las calcas fueron aplicadas directamente. Se buscaba un efecto satinado y rugoso así que en este caso no interesaba lijar ni pulir la capa blanca inferior. 
Los interiores fueron pintados en marrón cuero más rojo cuero en una proporción 1:2, y los sillones y la separación central, con los mismos colores, pero en proporción inversa (2:1). El tablero de mandos, siguiendo las instrucciones, con negro brillante de Tamiya, plata de Tamiya y usando los colores cuero citados de Vallejo, en una proporción 1:1; finalmente, lavados muy diluidos en negro mate. Por último barniz brillante para los relojes, usando la marca Titan, utilizado para barnizar cuadros al óleo. (Los lavados los aplico últimamente con colores mate en acrílicos de Vallejo, diluidos en agua, que aplico poco a poco, sin prisas.)
Las llantas de las ruedas fueron pintadas en negro brillante de Tamiya, aerografiado en varias capas, de la misma manera que con la carrocería; lijadas suavemente entre capas; luego se puso la pieza cromada central, que fue lavada con smoke, también de Tamiya; pintado el aro en plateado; y finalmente, dar un barnizado brillante general con la misma laca acrílica transparente.



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