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Ensamblando las partes...
Segunda parte del artículo-tículo-tículo-tículo... ¡espera que tomo algún tranquilizante! No olvido que el modelismo es un hobby, pero con algunos días en los que mejor sería dejar a un lado el pegamento y hacer otra cosa. Y es que en estos últimos días ha tocado ir ensamblando las distintas partes. Chasis y parte baja de carrocería, carrocería con interiores, capós y radiador.
Aquí conviene hacer una aclaración. No cabe duda que saltarse el orden de armado de un kit y arriesgarnos a crear el nuestro propio, el que más se adapte a nuestra técnica, trae muchas ventajas; pero, si no se analizan bien las intrucciones de armado, también puede suponer encontrarse con inconvenientes a posteriori.

En esta ocasión, como suelo realizar siempre, armo los kits por bloques que van a ser pintados en el mismo color, lo que me ahorra tener que pegar piezas ya pintadas, evitando así defectos en la pintura a causa de alguna gota de pegamento descontrolada. Al montar la parte superior y la inferior e ir empatando hacia delante, con el capó y el radiador me encuentro que los distintos bloques no encajan a la perfección, sobrando o faltando un milímetro aquí o allá.
En este punto tuve que intervenir sobre los conjuntos ya terminados. Tuve que rebajar el cortafuegos y atrasar apenas medio milímetro el radiador. Primero monté el cuerpo de la carrocería con los interiores, lo que no presentó ningún problema, con pegamento bicomponente (Araldit); el que, por cierto, he usado en abundancia en esta maqueta. Luego ajusté el radiador en base a los capós de ambos lados.

Al montar los capós y pegarlos, usando nuevamente Araldit, puse una servilleta entre estos y los guardabarros delanteros. La causa era que tendía a separarse en la parte baja del radiador, dejando un feo efecto al mirarlo desde delante, pues parecen sueltos o un poco abiertos.
Y el truco funcionó, al menos en el lado derecho (mirando desde el frente), que es donde se necesitaba de esta pequeña presión mientras el pegamento secaba. Pero, por pecar de exceso de cautela, usé el mismo truco en el lado izquierdo, que no le hacía falta. Por la mañana encontré que ese capó se había pegado hacia dentro y que en la parte superior, cerca del cortafuegos, quedó levantado medio milímetro.

... y perdiendo los nervios
Al final, decides que hay que dejar que algunos fallos y errores vayan quedando atrás. Porque la ansiedad por corregir los problemas causan más problemas. Manos con pegamento o pintura en los dedos que irremediablemente van a parar o a coger aquello que no deben...
El segundo problema grave fue al pegar las ruedas. Monté una, dos, tres, cuatro... y al mirar de frente parecía que el Hispano Suiza tuviera el eje de dirección roto y cada rueda girara a su libre albedrío. Pero como las pegué con cianocrilato, al intentar despegarlas, que lo conseguí, el eje de soporte de una de las ruedas se parte. Lo intento reconstruir, primero haciendo un hueco para poner un nuevo eje. El tambor del freno se queda enganchado al minitaladro y parte del conjunto sale volando por los aires.

¡Bien! ¡Vaya desastre! Hay que reconstruir. Los destrozos no parecen ser demasiados. Pero, la rueda delantera va montada sobre dos delgados soportes que se han fracturado en unas cinco pequeñas partes. Empiezo a pegar. Todo va bien. Llega el momento de llevar todo el conjunto a su sitio. ¡Vaya! ¡No se está quieto! Otro poco de pegamento. ¡Qué va! No se sujeta. Mucho pegamento ya. Pero... otra gotita a ver si... No... ¡argh! Tengo que reconstruir uno de los brazos. Ahora queda muy corto, ahora queda muy largo... ¡ARGH! ¡Estoy a punto de perder los nervios! ¡No! ¡Ya los he perdido!
Finalmente la rueda queda en su sitio, a base de ayudarla con la tapa de un cuter. Aprovecho para reforzar todo el frágil conjunto con Araldit. Lo dejo quieto un buen rato hasta que parece fijado, le doy la vuelta y...

¡Voilà! Todo parece estar donde debería estar. Asunto resuelto.
Siguiente acto: volante. Pintado en negro brillante (X-1 de Tamiya), plata para la palanca. Se ve muy monótono, así que con barniz metálico de Vallejo, pinto algunas pequeñas palancas y doy un pincel seco al centro, luego remato con negro mate de Vallejo los brazos del volante. Con la pintura del aro casi seca, la manoseo (hay que probar este truco para ver el resultado) y luego un lavado con smoke (negro humo) de Tamiya.



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