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El Rambler de 1902 es otro de mis montajes más antiguos, de finales del año 2000, publicado ya en la primera versión de Artecar24. La particularidad de este modelo es la del kit en sí mismo, de la marca Hawk, una incunable muy dificil de encontrar hoy en día.
Rambler Model C 1902, carrocería Runaboult
El automovil
En 1897 Thomas B. Jeffery de la Gormully & Jeffery Mfg. Co. (Rambler Bicycle) construyó en Chicago su primer vehículo a cuatro ruedas. En 1898, su hijo construyó otros dos automóviles aún más sofisticados, pero no fue hasta 1901 en que la Jeffery Company se introdujo de lleno en el naciente mundo del automóvil. En 1902 sale de sus factorías los primeros Modelos C Runaboult (el de la maqueta). Los primeros montaban un sistema de dirección por palanca, pero muy pronto, en este mismo año, aparecieron los primeros modelos con volante. El Modelo C montaba un motor de un cilindro y 8HP de potencia que llegaban a impulsarlo a una velocidad de 25 millas/hora. Se producía en versión dos pasajeros, con y sin capota desmontable. Sólo en este primer año se produjo la increible cifra de 1.500 vehículos, lo que situó al Rambler como el segundo vehículo más fabricado en ese año.
La maqueta
Esta maqueta, junto a otra de un Hupmobile de 1909 fueron compradas en una tienda virtual americana de juguetes descatalogados y antiguos de colección, la Gasoline Alley Antiques, que entre otras cosas tiene una sección dedicada al modelismo y donde puedes conseguir kits de madera del 48, kits a 1:32 de antiguas marcas en los 50 o, como en este caso, kits de empresas desaparecidas de los 60.
HAWK fue una empresa de modelismo lider en aquella época. Entre sus kits produjo varios, que yo sepa, dedicados a los automóviles de época (en los países anglosajones llamados Horseless Carriage, o carruaje de caballos, porque era a lo que se asemejaban, sólo que los caballos los llevaban comprimidos en los cilindros). Uno era este Rambler de 1902 del que no he conseguido mucha información, ni en papel, ni en Internet. Aunque después de haber terminado el montaje y haber empezado el proceso de pintura me llego un correo desde una fundación americana (la Horseless Carriage Foundation, Inc.) indicándome que podían enviarme 5 folios de información gráfica. He aprovechado esta oferta para que me remitan, sin embargo, información para el Hupmobile.
La verdad es que siendo coleccionista de réplicas a escala 1/24 de automóviles antiguos y clásicos no pude reprimir mi incontrolable deseo de añadir estas dos encantadoras maquetas a mi colección. Y el precio no es barato, algo más caras que una maqueta normal comprada en tienda... más los gastos de envío. Los kits son iguales, pocas piezas. El Rambler (la de esta página) casi si llega a las 20 y el Hupmobile unas pocas más. Muchas rebabas pero bien terminadas. Son maquetas ideales para un superdetallado ya que la mayor parte de su estructura y motor quedan visibles. Claro está, dependiendo de que encuentres la información necesaria.
Al ser tan pocas las piezas y no tener nada oculto opté por montarlo el coche al completo excepto las ruedas, pintarlo en una mano de verde inglés (esmalte de revell nº 62, y una mano porque el kit ya viene en verde). Antes por supuesto, lija y cuter para repasar y eliminar rebabas e imperfecciones. Luego añadí dos o tres trocitos de alambre por el motor y por la dirección, el que corresponde de la palanca de dirección al eje delantero y el que simula la cadena de tracción. Es lo mínimo a añadir. Luego de mucho pensarlo se me ocurrió ambientarlo con una chaqueta (un cubrepolvos) y un sombrero, tan al uso en los pilotos de aquella época. El gorro lo saqué de un muñeco de goma que regalaban en una promoción de "Capitán Pescanova" y la chaqueta, siguiendo un patrón original, la construí con papel, la pegué con cola, y luego le di los colores marrones más comunes en este tipo de vestimentas que otro tipo de colores, usando dos tonos, uno para la parte exterior y otro para la interior. Los cromados se pintarán con aluminio de Revell.
La maqueta en imágenes
Dado las escasas piezas de esta maqueta y el hecho de que al montarla no queda nada oculto, el primer paso que se dió fue pegar las 15 ó 18 piezas, excepto las ruedas, repasarlas, depurar imperfecciones y pintar con verde inglés, siguiendo una muestra de un superviviente en un museo americano que encontré casualmente.
Una vez pintado el verde inglés (esmalte de revell nº 62) se pintó el chasis en rojo (revell nº 31), siguiendo la misma muestra, ya que parece ser que esta era la decoración estándar en este vehículo. Aunque las llantas son rojas en el vehículo de muestra, en otras fotografías, a igual que en una imagen de fábrica, las llantas aparecen en negro. Todavía falta decorar y pintar todo el "interior", aunque ya se ha hecho con el alcolchado del sillón, usando negro semimate (revell nº 9).
En los bajos no se ha eliminado la lectura del vehículo, año, fabricante de la maqueta y copyright. El motivo, aunque muchos piensan que es un tremendo defecto, es que se trata de una maqueta para coleccionistas, producida entre finales de los 60 y principios de los 70 y que se vende en los Estados Unidos como juguete de colección. Eliminar estas lecturas es "desperdiciar" su valor en una posible venta posterior.
Para contrarrestar la simplicidad de este vehículo se ha pretendido dar un aspecto más realista añadiendo un cubrepolvo y un gorro típicos en los conductores de la época que se atrevían a circular con estas impresionantes máquinas ;-). Quizás también fuera adecuado añadir unas gafas tipo "piloto de avión de la Primera Guerra Mundial" y unos guantes... e incluso una cesta de pic-nic. En esta y en las anteriores fotografías, aún no está terminada la pintura, lo que ha supuesto el 90% del tiempo empleado en este kit.
El modelo ambientado
Finalmente, aún sin tener muy claro que hacer con la maqueta llego a mis manos un libro sobre los primeros años de los automóviles. Y he aquí que tengo en mis manos una abundante documentación gráfica sobre los primeros Winton, Hupmobile, Renault, Rambler... y las primeras carreras (raids y rallys) que en aquella época eran auténticos bancos de pruebas de resistencia y velocidad para estos vetustos carruajes. Así que manos a la obra, un poco de putty, un poco de marrón, un poco de espolvoreado, una ambientación ligera y ya tengo mi Rambler ambientado en esos primeros raids de la historia automovilística.
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