Antonio Centeno nos presenta su último trabajo modelístico (el anterior fue una reproducción del tranvía entre San Fernando y Cádiz de 1906, también en escala LGB y en madera), en esta ocasión una locomotora a vapor construida en metal (latón) y en escala LGB que recrea a las viejas locomotoras de antaño sin reproducir ningún modelo exacto. El resultado, de nuevo, excelente. Además, presentada en este artículo de una manera original y divertida. (¡Gracias maestro!)
Locomotora a vapor (metal, LGB)
Recreando el pasado
Nuevamente con ustedes y aprovechando el apartado que en su día me ofreció el Administrador de Arte Car -24, hoy les presento esta LOCOMOTORA DE VAPOR.
A los aficionados y expertos en el tema he de decirles que no malgasten su cerebro ni su precioso tiempo intentando averiguar de que locomotora se trata, año de construcción y características de la misma porque no existen. En realidad es un modelo original, está construida siguiendo la línea de los automóviles, las motos y el tranvía, manualmente y con herramientas elementales, a escala LGB, de 25 cm. de largo de tope a tope, 11 cm. de ancho , 12 cm. de alto y un peso de 2 kilogramos, realizada totalmente de latón y soldada con estaño, adaptada para ser motorizada eléctricamente pero por falta de espacio para montar un circuito de vías para esta escala decido dejarla ajustada estáticamente a la peana para ser expuesta en la vitrina . La LOCOMOTORA en si, es un compendio de muchas de las que en realidad rodaron por aquellos años en trayectos cortos, apartaderos de minas, muelles, fábricas y maniobras en las grandes estaciones.
En este pequeño vídeo-animación (infografía creo que se llama) se puede ver como funcionaban estas locomotoras. El dibujo está realizado por mí y la animación por mi hijo Francisco J. Gallego Duarte.
Los bocadillos de la vieja (parte 1/3)
Cuando me decido por construir una maqueta, es porque me trae a la memoria cualquier recuerdo o anécdota relacionada con la misma de ahí la variedad de mis modelos.
Corrían los años 60 cuando salimos de la Academia Militar y destinados a estas tierras de Cádiz para desempeñar nuestros cometidos un grupo que, durante nuestra estancia en la misma, nos habíamos hecho buenos amigos . Como siempre y es curioso, según el perfil que tengamos y lo que demos de si, nos adjudican el mote o apodo establecido como identificación si bien, en algunos sitios , con mas validez que el D.N.I electrónico, nadie te conoce por ejemplo por, José Gómez y si por tu alias ( os dejo en la duda, pero el que me pusieron a mi no os lo voy a decir porque no viene al caso ), sí el de un colega al que le pusimos el POLVORON, muy buena gente, pero se le caía, natural de un pueblecito de Málaga.
Su querida madre, una mujer ya muy mayor, viuda desde la Guerra Civil y que nunca había salido del pueblo decidió visitar a su querido hijo, el POLVORÓN claro, y para ello como medio de transporte utilizó el ferrocarril, aquellos trenes de vapor, lentos, arrastrando aquellos vagones de mercancías o coches de madera de 1ª , 2ª y 3ª , con su humareda, con su traqueteo que te invitaban a un sueño profundo y a roncar, con sus paradas interminables, con sus transbordos, donde sabías cuando te montabas pero no cuando llegabas .