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Esta es la primera colaboración de Arturo Navarro, uno de los principales exponentes del Club de Modelistas de Tenerife, a su vez, uno de los clubes más premiados y más importantes a nivel nacional. Para mi es toda una satisfacción publicar por primera vez el trabajo de un modelista de mi misma tierra. En este caso, un Mini Cooper S, en versión del ganador del Rally de Montecarlo de 1967, sobre un kit de Tamiya en escala 1:24.
Mini Cooper S "Rally de Montecarlo 1967" (Tamiya 1:24)
Un poco de historia
Trataré de resumir en varias pinceladas la historia de este vehículo. Sir Alec Issigonis, un inglés de origen griego, fue el autor del diseño básico del Mini en 1959, en una época en que Europa trataba de resurgir de sus cenizas, tras los años de la Segunda Guerra Mundial.
John Cooper fue el primer preparador en intuir el potencial de este pequeño automóvil, realizando su primera preparación Mini Cooper, con tanto éxito, que fue fabricada en serie por la British Motor Company a través de su marca Morris.

Tras la presentación del Morris Mini Cooper, tal y como esperaba su preparador, el coche demostró una gran capacidad, sobre todo en aquellas competiciones realizadas en condiciones adversas, por carreteras reviradas y superficies mojadas o con nieve. El Rally de Montecarlo, que cumplia perfectamente con esta descripción se convirtió en su trampolín de lanzamiento. En 1964, un Morris Mini Cooper gana el Rally, repitiendo un año más tarde. Sin embargo, en 1966, tras haber ganado los tres primeros puestos del podium, el equipo al completo fue descalificado por haber usado luces de posición no permitidas en el reglamento. En 1967, el Mini Cooper 1275 S vuelve a demostrar su capacidad con un nuevo éxito, con los pilots Aaltonen y Liddon como vencedores.
Alguna de sus características más peculiares en carrera fueron sus cuatro luces de posición sobre la rejilla del radiador, la placa con el número de carrera en el techo, la baca para las ocho ruedas de repuesto que se necesitaban y que se llevaban en el mismo coche y la luneta términa de los parabrisas delantero y trasero.
Ese año fue la última vez que un automóvil de origen inglés venció en el Rally de Montecarlo.

Para más información, te recomiendo: en.wikipedia.org/wiki/Mini.
El montaje del kit
Arturo nos presenta este montaje, sobre kit de Tamiya, en escala 1:24, con referencia 24048 y nos cuenta sobre su montaje:
Está hecho de caja, excepto por algunos detallitos en el vano del motor y poca cosa más. Lo pinté con lacas TS de Tamiya, pero decantadas del aerosol y aplicadas a aerógrafo. El aerógrafo que uso hace años es un Richpen 113C.
En una vieja revista francesa "Automobile" que tengo por casa, del año 67, salía una foto del coche sin la baca ni el número del techo, y explicaba algo así como que en un tramo perdió la baca por el camino, y metieron las ruedas en la parte trasera del coche, tras los asientos. Me gustó la foto, porque además se veían los mecánicos de la BMC con el capó del coche en la mano y un montón de latas de aceite y repuestos a un lado, junto a una furgoneta.

Los cubrefaros esos tan "cutres" iban sujetos con unas cinchas de cuero remachadas al coche. Los originales de BMC eran de rejilla, sujetos con unas presillas, pero no eran reglamentarios en Francia.
En la última etapa de la carrera, los faros se pintaron por encima en barniz transparente color amarillo, del que se usaba para pintar bombillas, para evitar ser descalificados tal y como había sucedido en la prueba del año anterior. La normativa francesa exigía por entonces que las luces frontales de los coches fuesen amarillas. Esa pintura se eliminaba cepillando los faros con gasolina o alcohol.
Por otro lado, el retovisor [que da un efecto similar a la actual fibra de carbono] era de aluminio prensado. La ventosa símplemente evitaba que se desregulase debido a la vibración del coche.



Puedes encontrar al autor como asiduo participante del foro de la Asociación Canaria de Modelismo Estático (ACME).
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