Generalmente las piezas que representan los tubos de escape en los kits de vehículos civiles vienen sin hueco final o bien el hueco es un tímido orificio, más un esbozo que una reproducción de la realidad. Sin embargo, es una de las piezas que siempre o casi siempre quedan visibles y por esto deberían entrar en ese grupo de "especial trato y cuidado".
Tubos de escapes originales de los kits.
Eliminar desde la última base al coche.
Preparar orificio para el pasador. Cortar nueva terminación en material ahuecado.
Poner pasador para fortalecer la unión.
Pegar nueva terminación del escape.
Pintar, perfilar y envejecer.
En el dibujo tienes representado dos tipos de tubos de escape. El superior, raro por su terminación diagonal, perteneciente al kit de Monogram del Cadillac V16 Dual Phaeton '32. El otro es el tradicional de terminación recta.
Por lo general, y para salir del paso, como mínimo hay que ahuecar la terminación o bien ampliar el hueco que trae por defecto. El ahuecamiento hay que hacerlo en sucesivos pasos, empezando por la broca de taladro más fina e ir aumentando el grosor de las brocas hasta conseguir las paredes del tubo de escape lo más finas posibles. Pero cuándo se trata de casos raros como el del Cadillac, aunque puede hacerse siempre, por supuesto, esta tarea puede convertirse en una odisea al ser muy complicado hacer el hueco en una sección diagonal. Así que vamos a sustituir la parte final del tubo de escape. Cortamos lo más cerca posible del último punto de apoyo en el coche la terminación del tubo de escape. Hacemos un orificio en el nuevo "final" del tubo de escape que servirá para introducir un pasador que dará resistencia al nuevo "final" de la pieza.
Bien, aquí está parte del secreto del truco, usar pajas (de hierba seca, no otro tipo, que para esto no valen ) que buscaremos del mismo grosor total que la sección del tubo de escape original. Usando la pieza cortada creamos otra con la misma configuración. La paja (insisto, de hierba seca ) tiene la característica de unos laterales o paredes muy finas, ideales para representar tubos de aluminio o metálicos. Si este tubito es de una planta liofilizada (las flores secas que suelen vender en jardinerías y tiendas de decoración) obtendremos un material aún más resistente con el que trabajar. También son válidos tubitos de plástico de las más diversas procedencias (palos de chupetes de plástico, bastoncillos de oído -quitándole los algodones, claro-...), pero que en casi todos los casos habrá que "refinar" a base de brocas (siempre empezando desde las más finas a las más gruesa). El objetivo de "refinar": que las paredes del tubo de escape sean lo más finas posibles, casi papel.
En la nueva pieza, en su base, donde se unirá al tubo de escape, ponemos un pasador, pegado con cianocrilato, dejándo secar bien, antes de continuar. Si el pasador es de plástico, podemos pegar luego esta nueva terminación con el pasador al tubo de escape en el coche con pegamentos para plásticos (los que unen las piezas por disolución). La unión será más sólida.
Ya sólo nos queda unificar el color de la nueva terminación, pintar en negro el interior del tubo de escape, perfilar, lavar creando los efectos de suciedad producidos por el humo y el polvo... ¡y ya tenemos nuestro realista tubo de escape!
Ultimamente he descubierto algunos nuevos trucos para los tubos de escape. El primero es usar cinta adhesiva, de las de empaquetar regalos o las que se encuentran en las oficinas, que es la más delgada. Corta una tira de unos 4 ó 5 milímetros de ancho (según necesites), corta del final del tubo original la mitad del ancho de la cinta a emplear (en el ejemplo, 2 ó 2,5 milímetros). Enrrolla en dos vueltas o una y media la cinta cortada, procurando que la terminación del borde de la cinta quede en la parte más oculta del tubo una vez colocado en el coche. Refuerza con cianocrilato. Pinta el tubo en su color (normalmente en aluminio u otros colores metálicos similares, el interior en negro. Perfila el borde que verás que ahora la terminación del tubo es muy fino. Un método rápido y eficaz.
El segundo truco es para los amigos modelistas españoles. Minimeca Española SL fabrica tubos de aluminio y otros accesorios para modelismo militar. Lo bueno es que para lo que unos es un cañón... para otros puede ser un tubo de escape... y lo que para unos es un grueso cable de arrastre para tanques... para otros puede ser un fino alambre para amarre de materiales... ¡con un poco de imaginación! Lo malo es localizar la tienda y el material, pues su distribución no es muy regular (la localizas en c./ Escultor Lobato, nº 15, bajo; 50007 Zaragoza; teléfono y fax 976250938).
Por último, también he usado para los tubos de escape, incluso para sustituirlos al completo, tubos de cobre de los usados en modelismo naval. La ventaja es que se venden muy largos y puedes doblarlos y crear las mismas formas que las de un vehículo real y sustituir la pieza completa, desde la misma salida del motor.
Commentarios de Usuarios
Commentario de
en 2010-05-06 03:13:43 ee
Commentario de Anonymous en 2011-04-22 14:29:15 Tubos de escape.. Awful :)